Desafíos de la gestación

Desafíos de la gestación
Por Felipe Landaeta
Ilustración por Franco Sancho Garrido
Publicado originalmente en Revista Anagénesis N.9,  mayo 2017.

Me formé como facilitador de respiración holotrópica hace unos años y he tenido la suerte –desde 2010– de trabajar con más de 1000 personas con esta maravillosa técnica.

Los creadores de este trabajo terapéutico son el psiquiatra checo Stanislav Grof y su esposa Christina. Ella falleció en junio de 2014 y Stan reside en Estados Unidos. Hace unos meses, nos visitó en Chile y compartió su tremendo conocimiento. Durante más de 50 años, el Dr. Grof ha estudiado los estados no ordinarios de consciencia, que él llama holotrópicos, del griego “holos” (totalidad) y “trepein” (“avanzar en dirección”), que significa “moverse hacia la totalidad”.

El trabajo de este psiquiatra ha llegado a develar que todos los seres humanos tenemos recuerdos no sólo de nuestra vida posterior al nacimiento, sino que además conservamos vívidas memorias de las experiencias intrauterinas y cercanas al nacimiento, lo que él llama el dominio perinatal del inconsciente. Más allá de lo perinatal, atravesamos a los recuerdos y las experiencias transpersonales, donde podemos conectarnos con fenómenos que van más allá de nosotros, nosotras y nuestra identidad individual.

Discusiones en torno al aborto

El trabajo de Grof con la respiración holotrópica nos indica que existe consciencia en el feto, algo que podría tener algunas consecuencias en el debate en relación al aborto. Es importante aquí mencionar que el trabajo de Grof no se trata de una postura valórica o moralista, sino que está basado en los reportes de personas adultas que –haciendo un proceso de sanación personal– han llegado a describir los ámbitos mencionados de la mente. En este sentido, y basándose en sus investigaciones, alguien podría plantear que el aborto debe ser completamente rechazado, pues se atenta contra una vida, sea de la cantidad de semanas que sea. El tema aquí, y que es complejo de digerir, es que en el trabajo con estados holotrópicos de consciencia se ha visto que TODO lo que existe en la realidad tiene consciencia, incluso una piedra, una hormiga, una vela, el agua, etcétera.

Entonces, desde la visión que aquí se plantea, el debate debiera extenderse hacia otros ámbitos. Por ejemplo, nuestra relación con los animales que habitan el planeta, el cómo nos relacionamos con los árboles y los bosques, el cómo las culturas dominantes digieren a las culturas nativas y eliminan sus formas de ser únicas, etcétera. Si aceptamos que todo tiene consciencia y que potencialmente podemos experimentar eso y conectarnos con todo lo existente, entonces nuestra forma de tratar con los “otros” y las “otras” debiera cambiar de forma radical. Desde esta mirada, seguro que la opción del aborto parece tan aberrante como muchas de nuestras maneras culturales de relacionarnos con la realidad y el entorno.

Por otro lado, y desde una visión pro-aborto, podría plantearse que es mejor facilitar establecimientos legalizados y protegidos para asegurar primero la salud de la madre, minimizando los riesgos de daño para ella, asegurando también que el procedimiento se realice de forma completa. En mi experiencia trabajando con personas, he podido observar que quienes hemos sido hijos o hijas no deseados o no deseadas vivimos con profundos sentimientos de sufrimiento, de dolor, de no pertenecer al mundo, muchas veces con depresiones tremendas y en otras con sufrimientos psicológicos y psicosomáticos. La mayoría de nosotros y nosotras no sabemos si fuimos hijos deseados o hijas deseadas o no, pero nuestros sentimientos nos pueden decir si llegamos a un hogar que nos esperaba o no. En cualquier caso, insisto, no es el afán plantear una discusión valórica, sino que poner las dos opciones y presentar evidencia en su dirección. Establecimientos legalizados podrían asegurar la realización de procedimientos más seguros que los que hoy se conocen y se realizan de forma clandestina. He escuchado mujeres para quienes el quedar embarazadas representa un sufrimiento similar a la muerte.

Embarazo y parto

Basado en sus estudios, el Dr. Grof indica que toda mujer embarazada debe confrontar ciertos desafíos importantísimos, siendo lo primero y más potente el hecho de que su embarazo es un espejo de su vida intrauterina. Es decir, una mujer embarazada que a los 3 meses está sufriendo psicológicamente una depresión, desde la visión de Grof estaría reviviendo el sufrimiento que como feto experimentó dentro del útero. De ahí que el desafío para una mujer sea inmenso, pues debe lidiar con información que guarda su mente y su cuerpo y que durante el proceso comienza a liberarse.

Una mujer embarazada debiese informarse para poder lidiar de la mejor manera con lo que le pasa, y a su vez acompañar al bebé que se está gestando. Como está funcionando el mundo hoy, muchas mujeres llegan a sus últimas semanas con poca consciencia del proceso que están viviendo. Con esto no sólo le hacen un bypass a su propio proceso, sino que también omiten la presencia del bebé que cargan.

El acompañamiento de la pareja es fundamental en este tránsito, pues es uno de los pilares que pueden ayudar a contener las emociones que se generan en el proceso. Una mujer que tiene potentes traumas perinatales seguramente tendrá que enfrentarse con estos sentimientos durante el embarazo, y la pareja muchas veces será la primera persona con quien se descargará, aunque en otras son los padres o las madres.

El sistema completo se puede revolver dado esto. Por ejemplo: una hija que se encuentra con su madre desde la rabia, descargando sus emociones contenidas, las que no sólo reflejan lo que está pasando aquí y ahora, sino que también aquellos sentimientos de la vida intrauterina. Entonces, se trata de un proceso más allá de lo biológico. Es una oportunidad de transformación importante si es que la mujer y su pareja –e incluso la familia– lo toman como una oportunidad de sanación de traumas antiguos, más allá de lo que uno podría recordar.

Asimismo, el parto es otro momento importantísimo. A veces una mujer que tuvo un nacimiento difícil puede recrear un parto difícil con sus bebés, y así seguir con una línea de traumas transgeneracionales. Por esto, es fundamental abrazar el proceso completo, con todos sus desafíos, e informarse, aprender técnicas, apoyarse con la pareja y la familia. La oportunidad de sanar temas personales y colectivos es grandísima.

La peor opción es negar lo que está pasando, evitar conectar con el bebé. En buen chileno, hacerse el leso o la lesa, pues el proceso está andando, así como la vida. Siempre está andando. La pregunta es si estamos abiertos o abiertas a ser transformados o transformadas por ella o no.

Por | 2019-01-03T14:43:53+00:00 enero 3rd, 2019|Artículos|Sin comentarios

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