Editorial Revista Anagénesis N7

Editorial Revista Anagénesis N7
Abril 2016

La sexualidad, como muchos de los aspectos de nuestras vidas, ha sido invadida sistemáticamente por un sin fin de imposiciones tanto prácticas como ideológicas, buscando moldearla con el objetivo de sostener el orden y estructura de turno. Y es que el significado y sentido que le damos a nuestros días se influencia en gran medida por el discurso elaborado por quienes dominan los medios (y de pasada los modos) de producción cultural, quienes difícilmente quieran cuestionar el orden que les beneficia. Por lo mismo, la sexualidad al ser vista como algo más que la mera cachita, el besuqueo calentón y el orgasmo, y al ser entendida como un motor de cambio social, permite reconocer los orígenes del miedo frente a la sexualidad de quienes pretenden perpetuar el status-quo.

Esto debido a que la sexualidad es una pulsión que lleva a diluir los límites de la individualidad, impulsa a una búsqueda por continuidad entre el individuo y un otro, una comunión entre distintas partes de un colectivo. Por lo mismo el capitalista (y muchas veces acérrimo conservador), es quien precisa la división y fragmentación de la sociedad para el funcionamiento de su modelo, y recurre tanto a la represión como a la banalización y espectacularidad del sexo para sus acometidos, turbando lo que de otra manera sería una inevitable fiesta.

De todos modos esto no significa que el deseo y las ganas estén perdidos, quizás tan solo estén algo opacados. A pesar de las imposiciones, la responsabilidad reside en cada una y uno de nosotros, cada quién tiene la posibilidad de perpetuar o no la censura y represión, el espectáculo y la tergiversación, a través de nuestro diario proceder.

Nuestra propuesta va encaminada a cuestionar todos los moldes y pilares socialmente impuestos, desde los códigos de estética que tanto vomitan las grandes tiendas y distorsionan los ideales de belleza, pasando por el paradigma eclesiástico que tanto nos limita y encartucha, hasta las conductas machistas que opacan día a día una sana relación entre mujeres y hombres. El llamado es a desnaturalizar todo aquello a lo que nos acostumbramos y empezar a crear relaciones que surjan de genuinos impulsos, cimentando la igualdad de género y apoyándonos mutuamente para encontrar la energía, el sentido y el significado que nos ayudará a conocer y desarrollar nuestra sexualidad: entenderla, desearla, regalarla y lo más importante, sin enjuiciar a nadie y sin pedir nada a cambio.

-Equipo Anagénesis

Por | 2019-02-19T16:49:37+00:00 febrero 19th, 2019|Articulos|Sin comentarios

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