Presentación Tres vidas detenidas de Lo Hermida

Notas para recordar:

Presentación de Tres vidas detenidas de Lo Hermida, de Santiago Castillo, Renata Fuentes, Antonia Lois y Catalina Sánchez

En primer lugar, quiero recalcar que, por un lado, este libro representa el cierre de un proceso de investigación, escritura y edición y, por otro, el nacimiento de un texto imprescindible para la historia y la memoria colectiva de nuestra población. Mi presentación tiene como objetivo motivarles a leer, pronto o no tan pronto, esta publicación que hoy se lanza al mundo, a nuestro territorio y al público interesado en conocer las profundidades de estos tres militantes del MIR, fundamentales para entender los orígenes del 4to Sector de Lo Hermida. Hablo de José Calderón, Agustín Reyes y Carlos Cubillos.

Para partir, el libro está estructurado en cuatro capítulos, sin contar la introducción, y tiene una extensión de 126 páginas. Su escritura facilita una lectura amigable para toda persona, sin perder la prolijidad metodológica. Es un texto bien documentado, ya que cuenta con entrevistas y fuentes primarias, además de bibliografía, que otorgan una contundencia historiográfica considerable. Posee fotografías familiares, recortes de prensa y un esquema de la estructura político-militar del MIR, lo cual permite comprender de mejor manera la relación de José, Agustín y Carlos con la organización y su acción en Lo Hermida. Además, nos cuenta la historia particular de un sector y un momento clave de nuestra población, en sus primeros años, que no ha sido historiado de manera sistemática.

En segundo lugar, esta investigación se convierte en un insumo imprescindible para estudiar la historia de Lo Hermida. Si bien existen decenas de textos, ya sea en formato tesis universitaria o ensayo académico, pocos se adentran en los orígenes de la población, pues su poblamiento, ya sea por Operación Sitio o tomas de terreno organizadas, se da de manera escalonada entre 1970 y 1972. Las primeras páginas nos cuentan más al respecto.

Por lo demás, comprender la historia de la población es entender también las vidas de sus pobladores y pobladoras. Sus relatos, sus militancias y sus labores cotidianas nos acercan en cada momento al campamento Vietnam Heroico, al René Saravia (ex Trabajadores al Poder) y el resto del territorio. De hecho, diría que, en muchos aspectos, este texto se convierte en un documento historiográfico único, pues podríamos pensar que, al ser un barrio emblemático y con constante presencia en la política local y nacional, ya debiese existir la, o incluso las historias de Lo Hermida, pero no es así. Por lo mismo, este lanzamiento debería ser un llamado necesario para nuestros tiempos de negacionismo. Una invitación a ir hacia el pasado y fortalecer aquella memoria colectiva que nos pertenece.

En tercer y último lugar, tal como señalan sus autores y autoras, este libro sirve como una reparación histórica a las vidas de José Calderón, Agustín Reyes y Carlos Cubillos quienes, junto con haber sido destacados militantes del MIR, fueron padres de familia, esposos, amigos y trabajadores que, al día de hoy, se encuentran desaparecidos. Por eso, este documento se convierte en un acto de desagravio a sus relatos vitales, a sus acciones, que de manera colectiva y organizada buscaban el bien común de miles de personas, en el marco de un proyecto revolucionario que pusiese fin a la explotación y la humillación de los pobres del campo y la ciudad.

En ese sentido, no solo fueron extraordinarios militantes de cada una de sus estructuras, sino que también grandes vecinos en su día a día. Ocuparon cargos importantes en la organización de las tomas de terreno, pero también labores cotidianas que buscaban el bienestar de los campamentos que se comenzaron a poblar de familias sin casa.

En resumidas cuentas, la vida de cada uno de ellos está cruzada por el compromiso ético y político de un futuro revolucionario, digno para todas las personas que habitaban este país en esos años, pero que, no cabe duda, hoy también estarían luchando por un mundo mejor, sin clases sociales y con un gobierno de los trabajadores y el pueblo.

Para cerrar, me gustaría compartir unas palabras de sus autores y autoras que, a mi parecer, resumen la esencia y el objetivo de esta publicación en un momento país, y a nivel mundial, que nos invita a todo lo contrario: a encerrarnos, a no vernos las caras, a salvarnos solos y solas, a ser individuos carentes de proyectos y futuros posibles. Dicen: “Este libro busca abrir un espacio de encuentro. Entre el pasado y el presente, entre la memoria familiar y la pública, entre la historia de Lo Hermida y la chilena. La recuperación de estas tres vidas no es solo un ejercicio de evocación, sino también un gesto de futuro. José Calderón, Carlos Cubillos y Agustín Reyes no fueron víctimas pasivas de la represión: fueron sujetos activos de un proyecto de transformación social que, aunque truncado, sigue interpelando nuestro presente. Recuperar sus historias es también recobrar la posibilidad de imaginar futuros diferentes, fundados en la solidaridad, la organización y la dignidad popular.” Muchas gracias.

Diego Aillapan
5 de julio de 2026
Junta de Vecinos N°19, Peñalolén
Por | 2026-07-28T22:17:48+00:00 julio 28th, 2026|Uncategorized|Sin comentarios

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